Ficha
Nº de Disposición:
BOE:
49/2003
Fecha Disposición:
07/01/2003
Órgano Emisor:
COMUNIDAD AUTÓNOMA VALENCIANA
RESOLUCIÓN de 7 de enero de 2003, de la Dirección, General de Patrimonio Artístico de la Consejería de Cultura y Educación, por la que se incoa expediente de declaración de bien de interés cultural a favor de la colección arqueológica del Tesoro de Villena
Vista la solicitud formulada por el Ayuntamiento de Villena, y vistos los informes técnicos obrantes en el expediente favorables a la incoación del procedimiento para la declaración de bien de interés cultural a favor de la colección arqueológica del Tesoro de Villena, así como la propuesta formulada por el Servicio de Patrimonio Arqueológico, Etnológico e Histórico;
Considerando lo que dispone el artículo 27 de la Ley de la Generalidad Valenciana 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, la Dirección General de Patrimonio Artístico de la Conselleria de Cultura y Educación, ha resuelto:
Primero. Incoar expediente de declaración de Bien de Interés Cultural a favor de la colección arqueológica del Tesoro de Villena.
Segundo. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 28 de la Ley de la Generalidad Valenciana 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, en el anexo que se adjunta a la presente resolución se describe pormenorizadamente el Tesoro, se determinan los valores que justifican la declaración, y se hace referencia a otros aspectos relacionados con el bien.
Tercero.-Seguir con la tramitación del expediente de acuerdo con las disposiciones vigentes.
Cuarto. En cumplimiento de lo preceptuado en el artículo 27.3 de la Ley de la Generalidad Valenciana 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, notificar esta resolución al Ayuntamiento de Villena, así como su comunicación al Registro General de Bienes de Interés Cultural para su anotación preventiva.
Quinto. Publicar la presente resolución con su anexo en el "Diario Oficial de la Generalidad Valenciana" y en el "Boletín Oficial del Estado".
Lo que se hace público a los efectos oportunos.
Valencia, 7 de enero de 2003.-El Director general, Enric Esteve Molla.
ANEXO
El Tesoro de Villena
El excepcional conjunto de elementos de orfebrería conocido como el Tesoro de Villena fue hallado y rescatado del expolio en 1963, merced a la colaboración de la ciudadanía villenense y a los afanes y la profesionalidad del insigne arqueólogo José María Soler García (1905/1996).
Localización
En la actualidad el Tesoro de Villena se encuentra depositado en un cofre de seguridad, que a su vez le sirve de expositor, en el Museo Arqueológico "José María Soler", del Ayuntamiento de Villena (Alicante).
Historia y circunstancias de su hallazgo
En el transcurso de 1963, la extracción de áridos en la rambla del Panadero, al pie de la Sierra del Morrón (término de Villena), puso al descubierto varias piezas de oro. E1 22 de octubre, la existencia de un fabuloso brazalete áureo fue puesta en conocimiento de José María Soler por el joyero Carlos Miguel Esquembre Alonso. La pieza había circulado de mano en mano entre los trabajadores de la empresa de extracciones en la creencia de que se trataba de un vulgar engranaje de maquinaria de camión, hasta que un tercero se interesó por la misma y la llevó, por mediación de su mujer, al joyero Esquembre, con la finalidad de averiguar su valor. El 25 de noviembre siguiente, el mismo joyero alertó al arqueólogo
acerca de la presentación en su establecimiento de una segunda mujer, portadora de un brazalete semejante al anterior. El segundo brazalete, que había sido hallado por uno de los transportistas de gravas, puso a José María Soler en la pista del lugar exacto del hallazgo.
La Dirección General de Bellas Artes autorizó la excavación en la zona de los hallazgos, a la par que se solicitó un informe al entonces Delegado de Zona del Servicio Nacional de Excavaciones, el profesor Miquel Tarradell. El 30 de noviembre de 1963 se llevó a cabo la inspección ocular del área de la rambla del Panadero. La excavación comenzó a las diez de la mañana del domingo 1 de diciembre. A las cinco de la tarde del mismo día, un golpe de azada de uno de los colaboradores de José María Soler, Pedro Domenech Albero, puso al descubierto el Tesoro, oculto durante milenios. El equipo decidió permanecer en el lugar, custodiando el formidable hallazgo, hasta que pudiese procederse a su fotografía in situ. Dos horas después, Miguel Mor Amat realizó las únicas fotografías existentes del hallazgo tal y como fue encontrado. Inmediatamente después se procedió a la exhumación de la gran vasija que contenía el Tesoro, y a su traslado a Villena, para su depósito en el domicilio del arqueólogo. La Navidad de 1963 contempló la primera exposición al público del Tesoro, en el Museo Arqueológico Municipal, creado en 1963 con las colecciones reunidas por José María Soler, y que desde 1967 (año de su reconocimiento oficial por el Ministerio de Cultura), lleva nombre del ilustre arqueólogo villenense. Como feliz colofón al extraordinario proceso del hallazgo, el 27 de diciembre de 1963 el ferroviario Pedro Lorente García entregó por propia voluntad a José María Soler un tercer brazalete que había sido identificado por su hija como semejante a los del Tesoro, merced a su contemplación en la exposición al público celebrada pocos días atrás.
Descripción
E1 tesoro está integrado por 67 piezas de diferente naturaleza, tecnología y estado de conservación, que fueron depositadas dentro de una vasija cerámica en una hoquedad excavada en la rambla del Panadero, al pie de la Sierra del Morrón. Reúne 53 objetos de oro con un peso total de 9.109,28 gramos, tres frascos de plata (afectados por corrosión) con un peso de 620 gramos, un brazalete o anilla de hierro de hierro de 31,86 gramos, un botón o revestimiento cónico de hierro con aplique de lámina de oro con un peso de 50,50 gramos, y un revestimiento o aplique de lámina de oro relleno de ámbar de 2,85 gramos de peso. Los objetos fabricados en oro son 28 brazaletes del tipo de Villena-Estremoz (todos ellos con un corte que los secciona, y muchos con evidentes huellas de desgaste por uso), 11 cuencos, dos frascos (de idéntico diseño alas de plata) y 13 fragmentos de láminas de revestimiento (probables restos de guarniciones de armas). Predomina la decoración a base de molduras, púas y calados.
Se estima que el peso total de oro que contiene el tesoro asciende a 9.112 gramos, de una calidad de 23,5 quilates. Los análisis efectuados en 1968 por el laboratorio del WinterbergLandesmuseum de Stuttgart (Alemania) determinaron que las proporciones de plata y cobre halladas en las piezas de oro era de origen natural, propia del oro procedente de arenas fluviales.
La heterogeneidad del contenido del Tesoro, donde aparecen elementos de vajilla, armas y adornos personales, es pareja a la heterogeneidad de las calidades de los ejemplares dentro de cada grupo de objetos, sobre todo por lo que respecta a los brazaletes, entre los que se encuentran piezas de calidad técnica extraordinaria junto a piezas de mediocre fabricación. Lo mismo se puede decir de los restos de guarniciones, siendo los elementos de vajilla los que presentan una mayor coherencia interna. Con todo, cabe apuntar que la complejidad tecnológica de los frascos no es comparable a la de los cuencos, piezas de gran efecto pero de menor dificultad artesanal en cuanto a su elaboración, por cuanto la producción de los frascos requirió el empleo de técnicas de soldadura.
A continuación se inserta una descripción pormenorizada de las piezas, que reproduce parcialmente el inventario efectuado por José María Soler García en 1965.
ANEXOS OMITIDOS.
Vista la solicitud formulada por el Ayuntamiento de Villena, y vistos los informes técnicos obrantes en el expediente favorables a la incoación del procedimiento para la declaración de bien de interés cultural a favor de la colección arqueológica del Tesoro de Villena, así como la propuesta formulada por el Servicio de Patrimonio Arqueológico, Etnológico e Histórico;
Considerando lo que dispone el artículo 27 de la Ley de la Generalidad Valenciana 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, la Dirección General de Patrimonio Artístico de la Conselleria de Cultura y Educación, ha resuelto:
Primero. Incoar expediente de declaración de Bien de Interés Cultural a favor de la colección arqueológica del Tesoro de Villena.
Segundo. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 28 de la Ley de la Generalidad Valenciana 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, en el anexo que se adjunta a la presente resolución se describe pormenorizadamente el Tesoro, se determinan los valores que justifican la declaración, y se hace referencia a otros aspectos relacionados con el bien.
Tercero.-Seguir con la tramitación del expediente de acuerdo con las disposiciones vigentes.
Cuarto. En cumplimiento de lo preceptuado en el artículo 27.3 de la Ley de la Generalidad Valenciana 4/1998, de 11 de junio, del Patrimonio Cultural Valenciano, notificar esta resolución al Ayuntamiento de Villena, así como su comunicación al Registro General de Bienes de Interés Cultural para su anotación preventiva.
Quinto. Publicar la presente resolución con su anexo en el "Diario Oficial de la Generalidad Valenciana" y en el "Boletín Oficial del Estado".
Lo que se hace público a los efectos oportunos.
Valencia, 7 de enero de 2003.-El Director general, Enric Esteve Molla.
ANEXO
El Tesoro de Villena
El excepcional conjunto de elementos de orfebrería conocido como el Tesoro de Villena fue hallado y rescatado del expolio en 1963, merced a la colaboración de la ciudadanía villenense y a los afanes y la profesionalidad del insigne arqueólogo José María Soler García (1905/1996).
Localización
En la actualidad el Tesoro de Villena se encuentra depositado en un cofre de seguridad, que a su vez le sirve de expositor, en el Museo Arqueológico "José María Soler", del Ayuntamiento de Villena (Alicante).
Historia y circunstancias de su hallazgo
En el transcurso de 1963, la extracción de áridos en la rambla del Panadero, al pie de la Sierra del Morrón (término de Villena), puso al descubierto varias piezas de oro. E1 22 de octubre, la existencia de un fabuloso brazalete áureo fue puesta en conocimiento de José María Soler por el joyero Carlos Miguel Esquembre Alonso. La pieza había circulado de mano en mano entre los trabajadores de la empresa de extracciones en la creencia de que se trataba de un vulgar engranaje de maquinaria de camión, hasta que un tercero se interesó por la misma y la llevó, por mediación de su mujer, al joyero Esquembre, con la finalidad de averiguar su valor. El 25 de noviembre siguiente, el mismo joyero alertó al arqueólogo
acerca de la presentación en su establecimiento de una segunda mujer, portadora de un brazalete semejante al anterior. El segundo brazalete, que había sido hallado por uno de los transportistas de gravas, puso a José María Soler en la pista del lugar exacto del hallazgo.
La Dirección General de Bellas Artes autorizó la excavación en la zona de los hallazgos, a la par que se solicitó un informe al entonces Delegado de Zona del Servicio Nacional de Excavaciones, el profesor Miquel Tarradell. El 30 de noviembre de 1963 se llevó a cabo la inspección ocular del área de la rambla del Panadero. La excavación comenzó a las diez de la mañana del domingo 1 de diciembre. A las cinco de la tarde del mismo día, un golpe de azada de uno de los colaboradores de José María Soler, Pedro Domenech Albero, puso al descubierto el Tesoro, oculto durante milenios. El equipo decidió permanecer en el lugar, custodiando el formidable hallazgo, hasta que pudiese procederse a su fotografía in situ. Dos horas después, Miguel Mor Amat realizó las únicas fotografías existentes del hallazgo tal y como fue encontrado. Inmediatamente después se procedió a la exhumación de la gran vasija que contenía el Tesoro, y a su traslado a Villena, para su depósito en el domicilio del arqueólogo. La Navidad de 1963 contempló la primera exposición al público del Tesoro, en el Museo Arqueológico Municipal, creado en 1963 con las colecciones reunidas por José María Soler, y que desde 1967 (año de su reconocimiento oficial por el Ministerio de Cultura), lleva nombre del ilustre arqueólogo villenense. Como feliz colofón al extraordinario proceso del hallazgo, el 27 de diciembre de 1963 el ferroviario Pedro Lorente García entregó por propia voluntad a José María Soler un tercer brazalete que había sido identificado por su hija como semejante a los del Tesoro, merced a su contemplación en la exposición al público celebrada pocos días atrás.
Descripción
E1 tesoro está integrado por 67 piezas de diferente naturaleza, tecnología y estado de conservación, que fueron depositadas dentro de una vasija cerámica en una hoquedad excavada en la rambla del Panadero, al pie de la Sierra del Morrón. Reúne 53 objetos de oro con un peso total de 9.109,28 gramos, tres frascos de plata (afectados por corrosión) con un peso de 620 gramos, un brazalete o anilla de hierro de hierro de 31,86 gramos, un botón o revestimiento cónico de hierro con aplique de lámina de oro con un peso de 50,50 gramos, y un revestimiento o aplique de lámina de oro relleno de ámbar de 2,85 gramos de peso. Los objetos fabricados en oro son 28 brazaletes del tipo de Villena-Estremoz (todos ellos con un corte que los secciona, y muchos con evidentes huellas de desgaste por uso), 11 cuencos, dos frascos (de idéntico diseño alas de plata) y 13 fragmentos de láminas de revestimiento (probables restos de guarniciones de armas). Predomina la decoración a base de molduras, púas y calados.
Se estima que el peso total de oro que contiene el tesoro asciende a 9.112 gramos, de una calidad de 23,5 quilates. Los análisis efectuados en 1968 por el laboratorio del WinterbergLandesmuseum de Stuttgart (Alemania) determinaron que las proporciones de plata y cobre halladas en las piezas de oro era de origen natural, propia del oro procedente de arenas fluviales.
La heterogeneidad del contenido del Tesoro, donde aparecen elementos de vajilla, armas y adornos personales, es pareja a la heterogeneidad de las calidades de los ejemplares dentro de cada grupo de objetos, sobre todo por lo que respecta a los brazaletes, entre los que se encuentran piezas de calidad técnica extraordinaria junto a piezas de mediocre fabricación. Lo mismo se puede decir de los restos de guarniciones, siendo los elementos de vajilla los que presentan una mayor coherencia interna. Con todo, cabe apuntar que la complejidad tecnológica de los frascos no es comparable a la de los cuencos, piezas de gran efecto pero de menor dificultad artesanal en cuanto a su elaboración, por cuanto la producción de los frascos requirió el empleo de técnicas de soldadura.
A continuación se inserta una descripción pormenorizada de las piezas, que reproduce parcialmente el inventario efectuado por José María Soler García en 1965.
ANEXOS OMITIDOS.

