La
patria potestad se ejerce por los padres o tutores sobre los menores de edad no emancipados. El ejercicio de la
patria potestad, implica:
- Velar por ellos
- Tenerlos en su compañía
- Alimentarlos
- Educarlos
- Procurarles una formación integral.
La
patria potestad se ejercerá conjuntamente por ambos progenitores o por uno solo con el
consentimiento expreso o tácito del otro. Serán válidos los actos que realice uno de ellos conforme al uso social y a las circunstancias, o en situaciones de urgente necesidad. En caso de desacuerdo, cualquiera de los dos podrán acudir al
Juez quien, después de oír a ambos y al hijo si tuviera suficiente juicio y, en todo caso, si fuera mayor de doce años, atribuirá sin ulterior recurso la facultad de decidir al
padre o a la
madre. Si los desacuerdos fueran reiterados o concurriera cualquier otra causa que entorpezca gravemente el ejercicio de la
patria potestad, podrá atribuirla total o parcialmente a uno de los padres o distribuir entre ellos sus funciones. Esta medida tendrá vigencia durante el plazo que se fije, que no podrá nunca exceder de dos años.
Si los padres viven separados la patria, potestad se ejercerá por aquel con quien el hijo conviva. Sin embargo, el
Juez, a solicitud fundada del otro progenitor, podrá, en interés del hijo, atribuir al solicitante la
patria potestad para que la ejerza conjuntamente con el otro progenitor o distribuir entre el
padre y la
madre las funciones inherentes a su ejercicio.
En cualquier caso, la
patria potestad termina cuando:
1. Por la muerte o la declaración de fallecimiento de los padres o del hijo.
2. Por la
emancipación.
3. Por la
adopción del hijo.