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Séneca y el caso del juez Tirado

Es muy revelador leer a Séneca estos días, en relación con el juez Rafael Tirado, el juez que no logró encarcelar en dos años al presunto asesino de Mari Luz.

Lucio Anneo Séneca, en latín Lucius Annæus Seneca, nació ente el 1 y 4 a. C. y murió en el d. C.. Nació en Corduba (Actual Córdoba). Séneca es un filósofo moralista que escribió hace más de 2000 años, varias obras de lo que hoy podríamos encuadrar en guías de autoayuda o reflexiones morales.

En su obra “Cartas a Lucilio? es una recopilación de cartas sobre diferentes temas morales. En el segundo libro hay una sobre la ética de quien ha cometido un delito y habla que es peor delito intentar sobornar a un juez para que no te declaren culpable, pero es aún peor que los jueces que han de juzgar el caso no sancionen o declaren culpable al delincuente.

Leo que el juez Rafael Tirado, el juez que no logró encarcelar en dos años al presunto asesino de Mari Luz hasta que éste fue detenido por la muerte de la niña, podría quedar impune si el Consejo General del Poder Judicial no lo sanciona antes del próximo 6 de octubre. El proceso que se sigue contra el juez es grave y además es un caso en el que los ciudadanos estamos expectantes para ver si un juez también es juzgable y sancionable, como muchos creemos. Es decir si se le aplica el peso de la ley como a todos.

La Justicia y nuestro sistema legal no se puede permitir que por un problema formal, de plazos o cualquier otro, el juez Rafael Tirado no sea juzgado como las leyes así obligan.

Espero, deseo y confío que el consejo General del Poder Judicial haga su trabajo y en los próximos días escuchemos su resolución.

Leer a Séneca está vigente, en nuestra sociedad de principios del siglo XXI, más de 2000 años después de que escribiera Cartas a Lucilio. El padre de Séneca, Marco Anneo Séneca, era un procurador imperial que se convirtió en una auténtica eminencia de la retórica, el arte de la oratoria y del debate. De toda la vida de Lucio Séneca previa al año 41 d.C. apenas si sabe gran cosa, y lo que en general se sabe es gracias a lo que el propio Séneca dejó por escrito en sus obras. Sea como fuere, es claro que provenía de una familia distinguida, perteneciente a la más alta sociedad hispana en una época en que la provincia de Hispania estaba en pleno auge dentro del Imperio Romano.